Si quieres causar una buena impresión en Internet necesitas desarrollar un espacio virtual interesante, amigable, comprensible y visualmente atractivo. Reunir todas estas características es completamente viable hoy en día. Lo único que tienes que hacer es crear un adecuado modelo de navegación web.

Ten presente que esto puede determinar el fracaso o éxito de un proyecto. Asimismo, contribuirá a que los visitantes conviertan mejor y conseguirás que tu negocio prospere. Sigue leyendo y entérate de todos los detalles.

¿En qué consiste un modelo de navegación web?  

Una página web es la carta de presentación de cualquier negocio en el entorno online. Indistintamente de que acabes de incursionar en el mundo digital, tengas poco o mucho tiempo en el mercado, necesitas proyectar tu marca de manera auténtica y atrayente.

Captar la atención de los usuarios no solo dependerá de ofrecer un buen producto o servicio, comprar enlaces de calidad o ejecutar diferentes acciones de comunicación para darte a conocer. También será indispensable diseñar un modelo de navegación web idóneo.

En otras palabras, establecer una ruta o un camino que el usuario pueda seguir de una manera agradable, intuitiva y fácil. El acceso al contenido debe darse de forma fluida y perfectamente adaptada a las necesidades de los distintos internautas.

Los elementos tienen que ser colocados de un modo estructurado, coherente y ordenado. La idea es que los visitantes puedan encontrar el contenido que buscan fácilmente y en poco tiempo. Tenemos que facilitar el proceso y propiciar una excelente experiencia de usuario.

Navegación web adaptada a los objetivos de los usuarios  

Cuando creamos un modelo de navegación web necesitamos tener presente que los objetivos y preferencias individuales de los usuarios suelen ser muy variados. En ese sentido, se recomienda realizar un análisis minucioso de toda la situación.

Es necesario explorar a profundidad cuál es el interés principal de los visitantes, qué es lo que en realidad buscan y quieren. El resultado de dicho análisis puede ser muy revelador. Probablemente nos encamine hacia un trabajo muy diferente al que teníamos en mente.

El diseño de un sitio web tiene que estar pensado en el cliente que responda a sus expectativas y no en el que promociona el producto o servicio. Resulta pertinente realizar una planificación previa y entender que muchas veces conviene incorporar distintos niveles de usuarios.

A fin de ofrecer una interfaz acertada y pensada en los distintos públicos, se recomienda seguir de manera paralela distintas líneas de acción. Por ejemplo, ejecutar auditorías SEO en Valladolid e investigar los diversos ramos del sector.

Esto permitirá entender mejor el panorama y contar con elementos suficientes para tomar las mejores decisiones de desarrollo web y marketing digital. En líneas generales, se trata de adaptarnos a la realidad y crear recorridos de navegación eficaces.

Un proyecto con metas bien definidas  

Cuando desarrollamos un proyecto necesitamos tener claridad sobre las metas que perseguimos. Hacernos preguntas que nos permitan reflexionar qué es exactamente lo que queremos conseguir a través del diseño web.

¿Vender un producto o servicio?, ¿monetizar una suscripción?, ¿hacer publicidad para aumentar la audiencia? La estructura de la interfaz estará marcada por estos u otros factores. En todos los casos, necesitamos trazar diferentes recorridos para atender las variadas necesidades del público.

A través de las agencias de posicionamiento web especializadas podrás lograr cualquier objetivo que te propongas. Nosotros contamos con la preparación técnica que requieres. Si tienes dudas o no sabes exactamente qué modelo elegir, con mucho gusto te ayudaremos.

Ante todo, escuchamos con atención lo que buscas. Después, nos encargamos de diseñar una página que siga un modelo de navegación web ajustado a tu proyecto. Conseguiremos que sea consistente, interactivo, ordenado, con estilo y accesible.

Contenidos que capten el interés  

El orden y mantener una buena estructura son aspectos esenciales para garantizar que el recorrido por la web sea satisfactorio. Los contenidos de valor deben estar distribuidos de manera estratégica y atractiva. El diseño funcional guiará al usuario hacia su objetivo particular.

Si ya tenemos una página podemos examinar todos los detalles. Podemos analizar qué es lo que más miran los visitantes, cuánto tiempo permanecen en el sitio o qué parte del portal nadie observa. Todas estas cuestiones aportan información valiosa que merece ser considerada.

Entender la estructura actual puede ser el primer paso hacia un cambio positivo. También podemos intentar efectuar una clasificación de tarjetas para organizar los datos. Esta es una estrategia que da muy buenos resultados.

Otro aspecto al que hay que prestar atención es que el uso de la tecnología no se limita únicamente a un solo tamaño de pantalla. Los dispositivos móviles son tendencia y si quieres captar el interés de tráfico cualificado tendrás que tener en cuenta el diseño responsive.

Principales modelos de navegación web  

No existe una forma única de presentar la estructura de un sitio web. Necesitamos implementar un diseño intuitivo que esté orientado al cumplimiento de los objetivos de cada proyecto. Los modelos de navegación se clasifican en:

  • Estructural: Facilita el recorrido del usuario a través de los diversos puntos según su jerarquía, hacia arriba y hacia abajo. Normalmente se usan diferentes formatos, tales como la L invertida, horizontal o vertical incrustado. Cabe destacar que la navegación estructurada puede ser:
    • Principal: Posicionada en el nivel superior. Cumple un papel fundamental. Permite visualizar a modo general todos los componentes del sitio, cambiar de sección rápidamente y ofrece pistas sobre dónde nos encontramos.
    • Local: Facilita el acceso a los niveles inferiores. Es decir, movernos entre los contenidos que estén disponibles dentro de una misma categoría.
  • Asociativa: En la navegación asociativa es posible conectar los contenidos con cualquier otro. La asociación se produce de manera contextual, adaptativa, a través de enlaces rápidos situados en la parte superior, en los laterales o en el pie de la página.
  • Herramientas: Favorece el recorrido del usuario por el sitio web, lo conecta con herramientas que lo asisten oportunamente. Por ejemplo, barras de búsqueda, páginas de ayuda, logo que enlaza al inicio de la home, selector de lenguaje o país y muchos más.